22/11/2009

Los Diaguitas

Aborígenes
Diaguitas

DiaguitaTambién llamados "calchaquíes".
Habitaban las provincias de Salta, Catamarca y Tucumán.
Cultivaron el maíz con el sistema de terrazas obtenían lana de las llamas, el guanaco y la vicuña.
Fabricaron vasijas, jarros y platos de cerámica.
Trabajaron el oro, la plata y el cobre.



Alimentación::

Aunque el maíz era la base de su alimentación, también los porotos y el zapallo formaban parte de su dieta.



Organización social, familia, derecho:

Carecieron de un gobierno único permanente. Sus caciques llegaban al poder por sucesión; "suceden los hijos a los padres y los hermanos, si no tienen hijos", lo que implicaría la existencia de una verdadera casta gobernante. Hubo un gran número de caciques de los cuales don Juan Calchaquí fué el principal, llegando a convocar a todas las parcialidades de su nación. La autoridad del cacique era absoluta. Preferían la muerte a la pérdida de su autoridad plena. Ante la invasión española realizaron coaliciones muy numerosas.

Dibujo de vasijas DiaguitaLa poligamia parece haber sido una regla general. Por ejemplo: a la muerte del esposo, el hermano heredaba sus mujeres. Es posible observar las huellas de ceremonias de iniciación varonil, a la que eran sometidos los jóvenes al llegar al período de la pubertad. La familia diaguita era poco numerosa ya que estaba compuesta por cuatro o cinco personas.


Religión:

Los diaguitas adoraban al sol. Tenían sacerdotes especiales, "magos" o "hechiceros". Creían en la inmortalidad del alma aun cuando desdeñaban la antigüedad y la profundidad de esas mismas creencias.

Los sacerdotes eran también médicos. Cuando un diaguita se hallaba enfermo y próximo a morir, sus parientes lo velaban en medio de copiosas libaciones. Esto lo entendían como una defensa de las fuerzas malignas que le amenazaban. Las ceremonias del entierro duraban ocho días y luego se quemaba la casa para impedir su regreso. Como para ellos sólo existía la muerte violenta, todo fallecimiento se suponía provocado.

La creencia en el más allá se reflejaba en todo un ciclo de ceremonias relacionadas con la muerte, desde el entierro en "posición ritual" hasta la elaboración de sepulturas pircadas acompañando al muerto con su ajuar funerario. Los adultos eran enterrados en cámaras pircadas o directamente en la tierra, salvo en algunos casos se les enterró en urnas, a la manera de los niños.

Arte:

Las pictografías son numerosísimas en la región. Generalmente se trata de reproducciones de figuras aisladas, aunque la exigüidad de la pared lítica que las contiene les dé un engañoso aspecto de composición. Algunas parecen haber sido escenas de conjunto. Los animales están también representados.

La música tenía cierto tinte militar. Tocaban pingollos y cornetas. Además utilizaron la flauta de pan, la flauta análoga en madera, la flautas simples, silbatos, ocarinas.

Vivían en casas cuadradas, hechas de piedra y con techo de paja.

Fueron guerreros valientes y enfrentaron tanto la conquista de los Incas como la de los españoles.

Sus armas típicas eran el arco y la flecha y combatían de a pie.



Diaguitas y Calchaquíes

Se los conoció con el nombre de CACANOS y habitaron los valles de Catamarca, La Rioja, y Salta.

  • Cacanos: fueron unos de los pueblos de mayor desarrollo económico de la región, conocían muchas técnicas, entre ellas el empleo de terrazas y andenes montañosos para la agricultura.

  • Agricultura: conocieron y cultivaron el maíz, el zapallo, porotos y quinoa. Sin duda la agricultura fue un duro desafío para los pueblos de la zona montañosa, pero esta tribu en particular se dio maña para crear andenes en las laderas del cerro. Al tener tan poca agua, debieron construir canales y acequias para el riego, tan eficaces que en algunos lugares se siguen utilizando.

Criaron llamas y guanacos, de los que obtuvieron carne y lana lo que les permitía alimentarse y realizar tejidos de excelente calidad. Solían recolectar frutos, entre ellos la algarroba, y la almacenaban en depósitos subterráneos. Con la algarroba hacían patay y alhoja, sus bebidas alcohólicas por excelencia.


  • Vivienda: hicieron sus viviendas de piedra, dispuestas en forma de pirca, y no utilizaron ningun tipo de cemento; esta técnica la tenían los pueblos andinos. Las casas no tenían ventanas y el techo era de barro o paja. Sus construcciones fueron monumentales, prueba de ello son localidades como La Paya, Quilmes y Tolombón. Sus ciudades se defendían por pucarás, que estaban situados en sitios casi inaccesibles.

  • Organización social: eran polígamos, por lo general la cantidad de mujeres era proporcional a los ingresos del marido... por lo general los únicos realmente polígamos eran los caciques y los nobles (igual que en nuestros días...).

  • Costumbres: su vestimenta constaba de una camiseta que llegaba por debajo de la rodilla y en ocasiones se lo ceñían en la cintura para no tropezar. Usaron adornos de metales tales como el bronce y se protegían los pies con sandalias llamadas ojotas. Fueron enormes guerreros y mostraron su fiereza con sus vecinos tanto como con los españoles, para ello creaban hachas de piedra y usaron arcos y flechas.

  • Arte: trabajaron muy bien la cerámica, usaron tinajas para beber, para almacenar líquidos o para rituales funerarios. Existieron distintos estilos en la creación de cerámicos: los Barreales, Belén, y Santa María. Esta última técnica es quizá la más linda y es la característica de tinajas con el cuello largo y con variados motivos.... sólo se encuentra en la zona calchaquí...

  • Los Quilmes: pertenecían a los cacanos y fueron quizá los mayores insurrectos contra los españoles, siguiendo al inca Bohorquez. Los conquistadores, para evitar más levantamientos, los desarraigaron y trasladaron a sitios lejanos.

    Fueron cerca de 11000 los indígenas distribuídos en distintas regiones del país. Los Quilmes fueron trasladados a Buenos Aires y de ellos sólo quedó el nombre de la actual ciudad.


    http://www.folkloredelnorte.com.ar/culturas/diaguita.htm


    La mayoría de los investigadores coinciden en decir que los diaguitas ocuparon el corazón del Noroeste, es decir los valles y quebradas.

    Las primeras crónicas adjudicaron el gentilicio de “calchaquíes” a los habitantes de la región del mismo nombre y por extensión a las restantes comunidades del área. En realidad los calchaquíes eran diaguitas, cultura que estaba integrada por un conjunto de parcialidades como los pulares, luracataos, chicoanas, tolombones, yocaviles, quilmes, tafis, hualfines, etc.

    Todas ellas tenían en común la lengua. Todas las fuentes coinciden que la lengua “caca” o “cacán” otorgaba unidad a estos pueblos.

    Algunos investigadores nos habla de “cacanos” y no de diaguitas.

    Era una cultura de agricultores sedentarios, poseedores de irrigación artificial, por medio de canales y con andenes de cultivo para sus productos principales: maíz, zapallo y porotos.

    Fueron criadores de llamas de las cuales emplearon su lana para sus tejidos y también para carga.

    La recolección fue otra de sus actividades, especialmente de la algarroba y el chañar, que almacenaban en grandes cantidades; en mucha menor medida practicaba la caza.

    Tenían fuertes jefaturas, probablemente hereditarias, que llegaban a desplegar su autoridad sobre varias comunidades. La familia monogámica era el núcleo vital de la comunidad, destacándose la practica de la poligamia entre los caciques.

    Eran adoradores del Sol, el trueno y el relámpago.

    Celebraban rituales propiciatorios de la fertilidad de los campos y tenían una funebria elaborada, expresión de un culto a los muertos como transito crucial en el ciclo de vida de la cultura.

    El alma se convertía en estrella, viaje para el cual al difunto se lo enterraba con alimentos y bebidas.

    Son famosos los cementerios de “párvulos en urnas”, alejados de las habitaciones, en las que sepultaban a los adultos. Es posible que los cuerpos de los niños indiquen sacrificios propiciatorios de la lluvia.

    La cerámica presenta muchos diseños de animales sagrados: ñandúes, batracios y serpientes, estas ultimas asociadas al agua que cae del cielo.

    La lluvia era decisiva para estas comunidades de agricultores y a ella dedicaban sacrificios en sus lugares construidos a tal efecto, denominados ZUPCA, que estaban a cargo de los chamanes.

    Los diaguitas participaban del culto a la Madre Tierra o Pachamama al igual que en Perú y Bolivia. Ella es la dueña de la tierra; se le ruega por la fertilidad de los campos, el buen viaje del peregrino, el buen parto de las mujeres y la felicidad en todas las empresas.

    Se ofrecían sacrificios de sangre y la ofrenda del primer trago, el primer bocado y el primer fruto de la recolección.

    El arte diaguita, dirigido muchas veces a lo religioso, es el más acabado de nuestras culturas indígenas. No solo en cerámica sino también en metalurgia.

    La cultura diaguita fue guerrera; hecho demostrado incluso a la llegada de los españoles, cuando les opuso una feroz resistencia, quizá la más fuerte. El instrumental bélico era muy variado y la guerra contra el español asumió las características de un fenómeno integral en el que participo la comunidad entera.

    El comercio con otras culturas de la región, puso a los diaguitas en contacto con otras comunidades.


    http://www.rumbojujuy.com.ar/abori-dia.htm


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